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Otras construcciones

En 1939, P. Montet halló cerca de la esquina sudoeste del gran templo, un grupo de seis tumbas reales de las dinastías XXI y XXII. En el interior se encontró un ajuar funerario, infinidad de joyas y varios sarcófagos de plata.

Desde el descubrimiento de la tumba de Tutankhamon, el de Tanis es el sigiuiente más completo. Las tumbas descubiertas iban destinadas a Psusennes I, Amenemope, Osorkon III, Shoshenq III y dos de los que no se conocen sus propietarios.

La Tumba de Psusennes I

Fue aquí donde se encontró el ataúd de Shoshenq III con cabeza de halcón, todo en plata, además del ataúd y sarcófago de Amenemope. La tumba está decorada con relieves e inscripciones, siendo una de las más grandes; tiene cuatro estancias, que contenían cuatro sepulcros intactos; de Psusennes I, Amenemope, Heqahepre y de un general llamado Ondebaunded.

Osorkon II

Está compuesta de una bóveda de granito y cuatro salas en caliza. Todas las paredes contienen relieves e inscripciones; en su mayor parte representan a los dioses Osiris, Isis, Nut y otras divinidades.

En una de las cámaras se encontró el sarcófago de Takelot III. En otra, se halla el sarcófago en granito de Osorkon II.

Es una pena no poder visitar estas tumbas; pero hay que hacerse la idea que joyas de esta índole, que han permanecido en el olvido durante siglos, puedan ser destrozadas por el hombre moderno.

El viaje hasta Tanis se puede realizar en un día desde El Cairo, siguiendo la carretera que llega a Al Zagazig en dirección Benha o más al este hacia Bilbeis. Pero el mejor modo es tomar el tren o el autobús desde El Cairo hasta Al Zagazig, después alquilar un taxi hasta San El Hagar.

Para visitar Tanis, no se necesita solicitar ningún permiso especial.

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